La gran estafa americana es precisamente eso, una estafa. David O.Russell nos la ha vuelto a meter doblada con tanto premio y tanta nominación al Oscar, como ya ocurrió con El lado bueno de las cosas el año pasado.
Martin Scorsese lo ha vuelto a hacer. Junto a un Leonardo DiCaprio excepcional, se ha convertido en el rey de la taquilla española en el fin de semana de estreno de El lobo de Wall Street y ha encandilado a millones de espectadores con su relato sobre la vida de Jordan Belfort, haciendo una crítica en forma de sátira de los hombres trajeados y sin escrúpulos de Wall Street movidos por la fuerza incontrolable del dinero.
En El Hobbit: La desolación de Smaug, Thorin (Richard Armitage) y los suyos continúan su viaje tras haber logrado cruzar con éxito las montañas. Su destino es la Montaña Solitaria, donde duerme el dragón Smaug, pero para llegar hasta ella deberán cruzar el Bosque Negro, lleno de peligros, y entrar en la Ciudad del Lago, el asentamiento más cercano a su destino.
Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson y Liam Hemsworth vuelven a ponerse en la piel de Katniss Everdeen, Peeta Mellark y Gale Hawthorne en la adaptación cinematográfica de la segunda novela de Suzanne Collins, Los Juegos del Hambre: En llamas.
Basada en la novela Somos infinitos, Las ventajas de ser un marginado está dirigida y adaptada por Stephen Chbosky quien, a su vez, es el autor del texto original.